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Epistemología #1: Introducción.

Introducción. En esta serie pretendo exponer y defender la epistemología tomista, analizar las distintas posturas que ha habido a través de la historia en relación con la epistemología y mostrar la superioridad de aquella para explicar los problemas en relación con el tema.      La idea de esto es lograr una explicación lo más sencilla posible y de fácil acceso para la gente que se introduce en el tomismo o simplemente quiere saber un poco de este.      Desde luego, el lector deberá tomar en cuenta que, como católico y tomista, sostengo que esta postura es la verdadera y, por supuesto, estará dirigida principalmente a los católicos, como se darán cuenta en la redacción. Esto, sin embargo, no será obstáculo para analizar la materia con objetividad e imparcialidad en la medida de lo posible, tampoco impedirá que otras personas de distintos credos o posturas filosóficas puedan servirse de esto, y mucho menos que el lector -sea tomista o no- pueda dar objeciones a definiciones, conceptos y
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Cambio, Acto y Potencia: Una profundización en estos conceptos.

     Como mencioné en el artículo anterior , hay algunas posturas contrarias a las ideas de permanencia o unidad y diferencia o multiplicidad; mencioné que quienes las propusieron fueron Parménides y Zenón -ambos de Elea- por una parte, y Heráclito y Crátilo -ambos de Éfeso- por otra. En lo personal, considero que siempre es importante introducirse un poco en esas posturas antes de pasar a los conceptos de cambio, acto y potencia, desarrollados por Aristóteles -y por tradición se hace así-. Y esto porque, al parecer, Aristóteles los desarrolló como respuesta a los problemas filosóficos que aquellos habían planteado, y como aquí pretendo centrarme en explicar ampliamente los conceptos de acto y potencia, no entraré demasiado en las posturas de aquellos, sino lo que yo considere lo necesario. Creo que esto se ha detallado muy bien en algunos videos disponibles en YouTube, y otros libros que pondré en la Bibliografía al final de este artículo.      Otra cosa que debo aclarar, es que esto

Una pequeña defensa de la ley natural.

Introducción     Quizá una de las cosas que lamentablemente se ve en detrimento en varios sectores de nuestra sociedad, es la moral. No digo que, en todos, porque no se puede generalizar. Vemos por ejemplo a nuestros gobernantes defendiendo ciertas políticas muy contrarias a la ley moral, y esto porque, lo aceptemos o no, desde muy adentro de nuestro ser sabemos que han hecho cosas contra el orden moral afectando a la sociedad de forma negativa. Porque, aún cuando no concordemos con lo que es bueno y lo que es malo, nuestra naturaleza nos impone y exige este hecho: el bien debe buscarse y el mal debe evitarse.     El Catecismo de la Iglesia Católica (numeral 1954) dice que e sto se debe a que, hay una ley moral, natural:  está inscrita y grabada en el alma de todos y cada uno de los hombres porque es la razón humana la que ordena hacer el bien y prohíbe pecar.      Pero, estando la sociedad envuelta en relativismo, utilitarismo, liberalismo y otras posturas erróneas que conducen al mal

Apunte para "católicos" pro-aborto.

Introducción        La Iglesia no anda por ahí haciendo afirmaciones dogmáticas sobre fe y moral arbitrariamente, sino que se basa en investigaciones y estudios profundos, además de que siempre se basa en las escrituras y en la Tradición Apostólica. Un dogma no es una regla inventada arbitrariamente, sino que se trata de una verdad revelada, la Iglesia lo Único de lo que se encarga es de descubrir (mas no inventar) estos dogmas conforme el Espíritu Santo se los vaya revelando. Así que bueno, vamos por partes demostrando que esta doctrina no es nueva, sino que conforme pasó el tiempo fue consolidándose la seguridad de que es una verdad revelada por Dios mismo.       Primero (I)demostraré que la Infalibilidad del Magisterio está contenida en las escrituras. Segundo, (II), demostraré que ya era enseñada por los mismos padres de la Iglesia (es decir los cristianos primitivos). Después (III) demostraré que ya era verdad afirmada en los concilios ecuménicos y documentos oficiales de la Igles